Christchurch a Invercargill: 7 horas de carretera
Son sólo 579km; pero la autopista 1 (como lo llaman ellos) no es más que un carril (en ocasiones 1 y medio) por sentido. Eso significa que los camiones, tractores y caravanas se aliarán para hacerte el viaje, cuanto menos, imposible. Yo tardé 7 horas y media porque por el camino hice algunas paradas (1 para comer, otra para repostar y la otra para ver un lugar) de modo que más o menos me encontré dentro de la media.
La verdad es que el paisaje al sur de Christchurch no vale nada hasta que pasas Timaru; el paisaje se transforma y finalmente sabes que el paraiso existe. No ves ni un alma, valles y colinas de mil colores se juntan hasta llegar a las montañas. Por el otro lado: el mar. Un lugar precioso. Esto dura un par de cientos de kilómetros hasta llegar a Dunedin. A partir de aquí el paisaje, sin dejar de ser hermoso se transforma en una copia a Escocia, sólo que con el triple de ovejas (se dice que hay 5 ovejas por cada habitante de Nueva Zelanda).
Finalmente llego a Invercargill, el pueblo más al sur de la isla Sur de Nueva Zelanda. Al llegar al hotelillo me preparo, etc y me bajo abajo. Un par de hombres me reciben y nos tomamos unas cervezas: empezamos a mezclarnos con los lugareños como dije anteriormente. Brett, Australiano y un neozelandés de cuyo nombre no me acuerdo (no por la cerveza, simplemente era raro). Después nos sentamos los 3 a cenar y charlar de las pecularidades del país, del lenguaje, leyes, política (sí, yo también hablé de política neozelandesa, aunque controle del tema lo mismo que de la reproducción del ornitorrinco). Empecé a hacer vida social en el culete del mundo.
