Yo también voto por una caipirinha
Los que me conocéis podréis imaginar que un evento como el del avión de TAM en Brasil no lo puedo dejar pasar sin hacer algún comentario al respecto.
Las primeras investigaciones han resultado un tanto confusas; en algunos medios se dice que fue un fallo técnico en uno de los sistemas del reverso de los motores y en otros se dice que fue por exceso de velocidad, en otros finalmente se dice que la pista no estaba en condiciones optimas.
Visto lo visto y sin necesidad de ser un profesional en el sector (y no quiero decir que no lo sea ¬¬) puedo decir fácilmente que es poco probable que los hechos anteriores sean, por sí mismos, razones para producir un desastre como el de Sao Paulo; aunque creo que sí se puede decir que todos ellos unidos son un cocktail mortífero.
Hoy pude hacer varias pruebas con un simulador de vuelo sobre el cielo de Sao Paulo. Aunque no sea el mejor instrumento de análisis, el simulador me dio un buen trasfondo sobre el aeropuerto (como la longitud de la pista, disposición del entorno, vientos y meteorología) y sobre el avión (empuje, velocidad normal de aterrizaje, potencia del impulso invertido, etc, etc). La única particularidad que encontré es, que la pista, a pesar de ser un aeropuerto internacional, era bastante corta; esto es debido probablemente a que el aeropuerto es antiguo y porque está dentro de la ciudad misma.
De los 4 intentos de aterrizaje sobre el Congonhas de Sao Paulo, uno de ellos falló. Es decir, me di una ñasca contra el suelo; pero fue por mi culpa; vamos, que probé a aterrizar más despacio de lo que el avión admitía…. y me la di. Todo sea por la ciencia.
Hice un intento aterrizando a una velocidad normal tirando a alta a la que aterrizaría en Barajas por ejemplo (180 nudos) y sin utilizar el impulso invertido ni los frenos aerodinámicos. Me salí de la pista; pero antes de salir de las dependencias del aeropuerto el avión consiguió frenar. De modo que no habría habido fallecidos; pero el pasaje seguramente se hubiera quejado al llegar a la terminal.
Aterrizando más rápido (a unos 190 nudos) y sin impulso invertido el avión se salió de las dependencias y de todo; vamos, que casi termino en Buenos Aires.
En un intento con todo operativo el aterrizaje no tuvo problemas.
Por lo que han dicho en los medios y todo el aspecto de esto, parece que el avión aterrizó más rápido de lo normal (ya sea porque se le pirase la pelota al piloto o porque éste tenía prisa para tomarse una caipirinha). La aeronave debía hacer más uso del regular del impulso invertido en este caso ya que al estar mojada la pista el haber utilizado los frenos de servicio en exceso podría haberle hecho derrapar. Al ir a una velocidad tan alta y que una de las turbinas no respondiera al impulso invertido fue causa suficiente para hacerle salir de la pista y, por tanto empezar a deslizarse por la misma (mal drenada??).
En resumen, a priori, parece que todos estos elementos encajan perfectamente para hacer de este suceso “una serie de eventos desafortunados” que acabaría en tragedia.
Respecto a la culpa de esto; como en muchas cosas, no la tiene sólo una persona y creo que sería injusto agenciarle toda la responsabilidad a un sólo elemento; pero claro, díselo a las familias. El aeropuerto no está claro que estuviera mal drenado; pero, si lo estaba, un 33% de marrón para el estado. El avión no estaba en buenas condiciones operativas y, aunque no fuese un elemento esencial para el vuelo, el hecho de que en Sao Paulo lloviera y no fuera un aterrizaje particularmente fácil… creo que eso debería haber estado listo. 33% para la compañía aerea. Si el piloto iba rápido… 33% de culpa del piloto; pero él ya pagó el precio.
