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National Geographic de jardín

Hay momentos de aburrimiento; en mi vida más bien pocos, pero cuando los hay me doy cuenta de que no debo desperdiciarlos. Es mejor cuando, además, tienes a otra persona aburrida junto a ti que está dispuesta a aprovecharlos igualmente. Este ha sido el caso de Guillemo y mío hoy.

Estábamos echando unos inocentes tiros cuando de repente se nos ocurrió la genial idea de dedicarnos a pillar bichos, juntarlos y liar la Guerra de las Galaxias. Habíamos localizado ya una mantis religiosa, que es, a los bichos, lo que Fernando Alonso a la fórmula 1, es decir, el rey (o la reina). Y a pesar de las discrepancias y revoluciones cibernéticas que esto pueda provocar… la analogía es bastante aceptable.

Cogimos un cubo y metimos a la mantis. Decidimos que un saltamontes sería una buena opción como contrincante. Aunque jugaba con desventaja, porque sabíamos de antemano quien ganaría. Nos hicimos con un saltamontes rojo (curiosamente) y dejamos que empezase la fiesta.

Después de un rato de jaleo y en un instante en el que el saltamontes se acercó más de lo debido a la mantis… pasó lo que tenía que pasar: la mantis lo abrazó…. y empezó a comérselo. A continuación tenemos la evidencia.

Un insecto de patas largas sobre una superficie gris

Guillermo continuó buscando fauna y llegó a encontrar una arañita; no muy grande, pero lo suficiente como para montar algo de espectáculo. La unimos al zoo y la mantis se puso psicótica; no sabía cómo huir. La araña por su parte no hizo nada; sólo intentaba huir. Espero que no se estuviera aburriendo….

esta foto se perdió por el camino

Una experiencia muy interesante que tendremos que repetir con otro tipo de seres vivos.

Supongo que a partir de este tipo de experimentos fue como los romanos descubrieron el entretenimiento de la ‘arena’. Claro que yo no cobro entrada por esto.

PD: Ningún animal ha sufrido daños durante este experimento; salvo el saltamontes que se lo comió la mantis; pero claro, la naturaleza es cruel.

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Unchanging from the album “Not to Us” by Chris Tomlin

Isma