Terror a Fraggle Rock, Saw y demás fobias
Últimamente existen fobias para todos los gustos. Desde a lugares abiertos a lugares cerrados. De la luz a la oscuridad. Del avión al barco. Después hay otras fobias algo más comunes como fobia a los ladrones, violadores y asesinos en serie; esta última es con la que me siento algo más identifcado.
No nos engañemos. Todos tenemos miedo a algo/alguien. Yo, por ejemplo, solía temer a los monstruos de Fraggle Rock que salen al principio. Aún sigo sin fiarme demasiado de ellos a decir verdad, pero ya no me incomodan tanto. Según mi madre no empecé a ver la serie hasta los 8 años, es decir, hasta que luché contra mi fobia y decidí que después de merendar debía hacer lo que todos los niños: ver Fraggle Rock; y lo haría incluso si ello conllevaba luchar contra mi naturaleza temorosa de los monstruos. Y lo conseguí.
Lo que vengo a decir con esto es que también se puede luchar contra el tabaco los miedos a las pelis de terror. Este sábado debatiendo sobre pelis interesantes me incliné por Saw. Entiendo que es un ejemplo bastante controvertido; pero es una peli que te hace pensar. Si le quitamos la sangre y el gore se queda únicamente en la moraleja, que es que hay que apreciar la vida de uno y no despreciar la de los demás porque si no lo haces un psicópata con manía persecutoria puede cortarte el cuello con un hacha o abrir la cabeza en dos con un zepo. Imagino que también se puede hacer lo mismo llamando la atención de la persona; pero eso no tiene tanto gancho. Eso está claro.
A todas esas personas con miedo a Saw, Hostel y demás películas por el estilo que luchen contra sus miedos y disfruten del cine de charcutería. Si yo fui capaz de superar mi miedo a Fraggle Rock tú también puedes disfrutar del cine de sangre a discreción.
