Vida en Somalia (Update 1)
La cosa empieza a tomar forma y ha dejado de ser Somalia y pasa a ser Marruecos (sin ofender).
Tenemos cocina, agua caliente, calefacción y la puerta del garaje funciona. Estas cosas, en particular la última, hacen que el cobertizo pase a convertirse en casa.
Algunos dicen que soy una persona que necesita mucho para vivir. Supongo que cuando trabajas muchas horas y ganas un dinero precisamente buscas la forma de hacer tu vida más sencilla. En informática te enseñan a simplificar los problemas y crear soluciones para hacer tu trabajo más fácil o, en su defecto, menos aburrido. A eso me dedico. No creo que a nadie se le deba culpar por recibir una recompensa a su esfuerzo, al fin y al cabo el ser humano evoluciona, al menos eso dicen, y esa evolución se refleja en una vida con más facilidades con el objetivo de tener más tiempo para disfrutar de otras cosas. En algunas personas el objetivo es otro, en lo cual no voy a entrar hoy. Así, pasamos de la subsistencia o supervivencia a vivir. Respecto a internet… es de entender que no puedo irme a vivir a una casa sin internet por el simple hecho de que soy informático que trabaja en casa (ahora lo llaman teletrabajo me parece). Es lo mismo que si un cirujano tuviera que hacer un transplante de hígado sin bisturí. Bueno, él en cualquier caso podría utilizar un cuchillo de cortar queso parmesano aunque, como es obvio, no es lo mismo. Lo que intento decir es que no estoy pidiendo internet como comodidad o lujo sino como herramienta imprescindible de trabajo.
Guillermo está incluso planteándose mudarse allí el fin de semana que viene. Para él el problema es que no hay bisturí (el de comodidad) y, a pesar de las ganas que yo tengo de mudarme, me parece que la situación requiere que espere un poco más. Como el transplante.
