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Tolerancia lingüística y la paliza a Mariah Carey

Saludos fieles seguidores. Una vez más, siento esta larga ausencia, pero me da la impresión de que mi musa se ha marchado de vacaciones y me quedo solo durante una temporada.

Este post es símplemente una pequeña reflexión; pero no, no os preocupéis, que después de la verdura y el pescado viene el yogur de fresa.

Hay cosas que se captan únicamente conociendo otras culturas: ya sea viajando, conociendo gente…. o ambos. Últimamente he alcanzado a entender otra de estas diferencias. Esta, en particular se refiere a la tolerancia a los errores lingüísticos, en especial en la comunicación oral.

Debo decir que tengo la manía de utilizar de vez en cuando vocablos sajones (usar palabras en inglés vamos) para poder expresar con más claridad lo que busco decir. Considero que la lengua es un poco como la cocina: si tienes dos libros de cocina serás capaz de hacer muchos más platos si sabes combinar correctamente los ingredientes. Gracias a Dios yo tengo dos libros de cocina aunque, como se pone de manifiesto más regularmente de lo deseado, a uno de los libros le faltan las tapas.

Este fin de semana tuve la suerte y el privilegio de, aunque suene paradójico, pasar un par de horas en un atasco. Este desafortunado contratiempo me permitió pasar tiempo con mi hermano y unas amigas en el coche y poder conocerlas un poco más. Ya que este es mi blog y nadie me va a censurar aprovecho para mandar un saludo desde aquí a Laura, Ester y Grace. Debo decir que el tiempo con ellas fue genial, me reí mucho y ahora sé que no me importaría pasar más atascos con ellas.

Durante una de las conversaciones mencioné algo en inglés y una de las chicas repitió la palabra con el acento y la pronunciación adecuados. Esto mismo sucedió varias veces durante el día hasta el punto en el que ya lo hacíamos a propósito para que se riera y nos corrigiese. Puedo decir que he aprendido varias cosas con esto.

La primera es que yo mismo adapto mi pronunciación del idioma dependiendo de mi audiencia, es decir, si uso una palabra en inglés frente a españoles, tiendo a utilizar el acento y pronunciación españoles (sin llegar a la exageración).

La segunda es que, a diferencia de lo que ingenuamente creía, aunque intente pronunciar correctamente una palabra, mi acento y entonación JAMÁS están a la altura del interlocutor anglosajón.

Creo que este fenómeno podría deberse a que en España tenemos el concepto de que somos nosotros los que debemos aprender otros idiomas para que se nos entienda mientras que en los paises de habla inglesa se espera que sean los demás los que aprendan el idioma. Es lo que tiene utilizar el idioma más dominante del mundo. Esto lleva a que su nivel de tolerancia a la pronunciación sea tan bajo, ya que símplemente esperan que sepamos hablarlo. En el otro lado los españoles consideramos rápidamente que una persona habla ‘bastante bien’ español, a pesar del acento y la pronunciación. Debe ser este uno de los motivos por los que creo que escribo mucho mejor de lo que hablo el inglés. Lo mismo me sucede con el español.

No quiero que esto se interprete como una crítica, sino sólamente como una petición de comprensión por parte de mis amigos anglosajones. Que llevo muchos años estudiando y esforzándome por aprender la lengua de Shakespeare. En un intento por convenceros de que mi inglés no es tan malo os dejo con este vídeo que, además, me hace sentir un poco mejor.

Namasté.

Isma