Última hora: Taquilla 194
Finalmente he descubierto quién se ha apropiado de mi taquilla del gimnasio. A pesar de esto y en una magnánima muestra de mi misericordia y capacidad de perdón, he decidido condonar el castigo al citado sujeto: un bigardo más cuadrado que el cubo de Rubbik.
Sin más por el momento me despido.
Namasté.
