Abrazos gratis
He oído decir cientos de veces aquella frase de “nadie regala nada”. Error. Gran error.
Existen los regalos y, a diferencia de lo que muchos piensan, son buenos. Muy buenos.
La técnica detrás de una abrazo es simple. Un niño podría explicarlo; pero como no hay niños lo tendré que hacer yo: Te acercas a la otra persona y la rodeas con tus brazos. Si todo va como se espera, la otra persona, a su vez, te rodeará a ti también con los suyos. Y ya está. El tiempo de un abrazo no está determinado pero cuanto más largo es más cariño hay entre las personas… o mayor tiempo pasó desde la última vez que se vieron… o los dos.
Y cuando finalmente haya terminado quizá estés pensando en el próximo. Quizá te estés preguntando cuándo volverá a suceder. Y tendrás que esperar. Una vez más. Porque la espera es, al fin y al cabo, lo único que nos queda en muchas ocasiones.
Un abrazo a todos.
Namasté.
