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Cosas que cambian y cosas que no

Desde que me dedico a estudiar el Nuevo Testamento en más profundidad estoy descubriendo que mi fe está cambiando de una forma que no podía esperar. Normalmente cuando la fe que alguien tiene, basada en un ser sobrenatural, cambia suele ser en la dirección opuesta. Es decir, de no creer nada a creer en algo y de creer en algo a no creer en nada. Pocas veces se encuentra uno con la situación de una persona que lleva años con una creencia y, como de la noche a la mañana empieza a aumentar esa fe. Simplemente no sucede.

Al menos normalmente ya que ese es mi caso ahora mismo. Dudas sobre la autoría de diferentes partes de la Biblia, falta de claridad en las fuentes en vez de hacer que replantee toda la fe hacen que, justo al contrario, me afirme más en ella ya que me muestran el plan magnífico que a lo largo de los siglos (¡y milenios!) Dios ha tenido para nosotros y cómo se ha servido de personas como tú y como yo para asegurarse de que ese mensaje llegara a nosotros hoy dos mil años después.

¿Cómo reaccionas cuando oyes hablar de Dios? ¿Y cuando oyes hablar de la Biblia? ¿Por qué crees que es esto? Quizá sientes que la Iglesia (¿Católica?, ¿Protestante?) te ha hecho daño y no merece la pena seguir investigando la fe. No creo que Dios, el cristianismo o incluso una iglesia te hayan hecho daño. ¿No habrá sido una persona en particular? Piensa en el motivo por el que no exploras la fe. Si ya la exploras piensa en los motivos que hacen que no des un paso hacia adelante en ella.

Namasté my friend.

Isma