
Madrid, Madrid, Madrid
La vida da muchas vueltas y, durante estos últimos meses, digamos que mi velocidad de rotación ha sido algo más rápida de lo normal. En unos meses dejaré mi trabajo y me haré estudiante de nuevo para seguir un ¿deseo? ¿sueño? ¿llamado? Sea lo que sea un cambio así requiere dejar de lado no sólo un empleo increíble sino también unos grandes amigos, familia muy cercana y ministerios que me encantan. Y esto me lleva al pensamiento que tengo desde hace varias semanas: el momento de dejar las cosas.
Dios mismo habla de ello en Eclesiastés 3: hay tiempo para cada cosa; y siento que esta etapa de mi vida llega a su fin para dejar paso a otra llena de cosas increíbles. La evolución en la vida podría decirse.
Y es así como una vez más vuelvo a decir “hasta pronto” a Madrid, la ciudad que me vio nacer y crecer. Que ha sido testigo de mis triunfos y más humillantes derrotas. Dejando a un lado lo viejo para abrazar lo nuevo.
Comparto con todos algunas fotos que tomamos Guille y yo hace algunos días de nuestra capital.
Namasté amigos míos.
From Madrid by Night
